Unesco: Nicaragua entre los países que más excluyen a migrantes y retornados del acceso a la educación
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) advirtió que la región de América Central, junto a República Dominicana y México, enfrenta "desafíos significativos" para garantizar el derecho a la educación de las personas en situación de movilidad humana. Entre los países con mayores barreras, el informe señala a Nicaragua, que carece de mecanismos claros para la reintegración educativa de personas migrantes retornadas o en tránsito.
El estudio, Educación y movilidad humana en América Central, República Dominicana y México, subraya que la región vive flujos migratorios "sin precedentes y cada vez más complejos", con países que funcionan como origen, tránsito y destino. Esta dinámica está impulsada por factores como la búsqueda de una vida digna, empleo decente, seguridad y bienestar.
En materia educativa, la Unesco advierte que "la mayoría de los países carecen de políticas que garanticen el derecho a la educación de personas retornadas". Nicaragua, junto a El Salvador y Honduras, figura entre los casos más críticos, al no contar con programas para reincorporar a personas migrantes retornadas al sistema educativo ni procesos de validación de estudios realizados en el extranjero.
"En El Salvador, Honduras y Nicaragua, no se identificaron programas para reincorporar a personas retornadas al sistema educativo, ni procesos de validación de estudios realizados en el exterior", señala el documento.
La investigación también cuestiona la visión "homogénea" que predomina en las políticas de la región sobre la movilidad humana.
"El 69% de las políticas analizadas utilizan denominaciones generales como ‘migrantes’ o ‘personas en situación de movilidad’, sin considerar la diversidad de circunstancias y necesidades específicas de cada grupo", advierte el informe.
Costa Rica con mejor calificación
En el caso de Guatemala, la Unesco reconoce avances parciales gracias a la política de equiparación de estudios implementada desde 2018, aunque persisten dificultades operativas. Costa Rica, por su parte, destaca como el país con políticas más articuladas, incluyendo su Plan Nacional de Integración (2018), que promueve el acceso educativo con medidas de flexibilización de requisitos, reconocimiento de saberes previos, capacitación docente y acciones contra la discriminación.
En contraste, Nicaragua no cuenta con lineamientos similares ni con estrategias claras para atender las necesidades educativas de estudiantes migrantes, lo que representa una barrera para garantizar su derecho a la educación.
Otro de los problemas señalados es la exigencia de documentos oficiales para la matrícula escolar, lo que constituye una barrera estructural para la niñez migrante.
"Las exigencias de documentos oficiales de certificación de estudios previos, imposibles de conseguir en muchos casos, constituyen una de las principales barreras de acceso al sistema educativo para la niñez migrante y retornada", subraya el informe.
La UNESCO concluye que la falta de políticas específicas y adaptadas a las diversas realidades migratorias “puede generar vacíos en la atención y profundizar las desigualdades”, un riesgo que afecta de manera particular a Nicaragua por su inacción en esta materia.



