El muralista desterrado por pintar a Sheynnis Palacios se abre camino en Estados Unidos
Kevin Laguna, mejor conocido como Vink_Jaguar, ha vuelto a los muros, esta vez en libertad. El muralista nicaragüense —encarcelado por pintar el rostro de Sheynnis Palacios tras su coronación como Miss Universo en 2023 y desterrado por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo— ha presentado su primera obra en Estados Unidos. El mural fue completado recientemente en un restaurante colombiano de Austin, Texas, donde ahora vive y trabaja.
La obra muestra la fauna y flora de Colombia: un tucán, una lapa roja, cultivos de café. Fue compartida por Laguna en sus redes sociales con un mensaje que resume su nueva etapa:
“No importa dónde, cuándo o cómo. Mientras Dios me permita seguir haciendo lo que amo, seré un hombre libre”, escribió.
Arte y resiliencia en el exilio
El mural se viralizó rápidamente luego de que el creador de contenido Louie Parra publicara un video agradeciendo al artista. El restaurante Casa Colombia, donde se exhibe, lo promovió como parte de su séptimo aniversario, convirtiéndose en un atractivo para los visitantes.
En noviembre de 2023, tres días después del histórico triunfo de Sheynnis Palacios, Laguna fue arrestado mientras pintaba un mural con su imagen en Estelí. El régimen interpretó la obra como un gesto subversivo: Palacios había participado en las protestas cívicas de 2018 y su figura se volvió incómoda para el oficialismo. Laguna fue llevado a prisión, donde pasó 10 meses en condiciones denunciadas como inhumanas: fue incomunicado, torturado psicológicamente y despojado de su cabello, parte de su identidad artística.
En septiembre de 2024, fue uno de los 135 presos políticos desterrados a Guatemala tras una negociación entre el régimen de Ortega y el gobierno de Estados Unidos. Todos fueron despojados de su nacionalidad y bienes. Desde entonces, Laguna ha buscado rehacer su vida en el exilio, sosteniéndose únicamente de su arte, como lo ha hecho desde los 18 años.
Su historia ha sido una de resiliencia. Durante su encierro, se aferró al dibujo y la escultura con lo poco que tenía. Hoy, sus murales vuelven a llenar espacios, esta vez sin temor a la censura. Desde el exilio, Kevin Laguna sigue transformando muros en mensajes de libertad.



