Ortega eleva a Hugo Chávez a la categoría de “santo” y legitima a Nicolás Maduro como su sucesor
El dictador Daniel Ortega utilizó el acto oficial por el 71 aniversario del natalicio de Hugo Chávez Frías para lanzar un discurso cargado de devoción política, comparando al fallecido dictador venezolano con Jesucristo y declarándolo “santo”. La ceremonia, realizada junto a la codictadora Rosario Murillo y transmitida por medios oficialistas, sirvió también para elogiar a Nicolás Maduro como el continuador legítimo del chavismo.
En su intervención, Ortega afirmó que Chávez “nació como santo” y que es “el santo más noble” que ha conocido. Aseguró que el expresidente venezolano dedicó su vida a servir a su pueblo y a otras naciones aliadas, incluyendo a Nicaragua.
El dictador nicaragüense también expresó que “Chávez está vivo, está resucitado, está en todos nuestros pueblos”, reforzando la idea de un Chávez que trasciende la muerte y cuyo legado continúa vigente, en un lenguaje cargado de paralelismos religiosos.
El heredero de Chávez
En cuanto a la sucesión política, Ortega recordó que Chávez había designado a Nicolás Maduro como su heredero y afirmó: “Si él llegara a faltar, el que debe ocupar ese lugar es Nicolás Maduro Moros”. Añadió que el fallecido líder “no se equivocó” en esa decisión.
Ortega dedicó buena parte de su discurso a exaltar la gestión de Maduro. “Cinco millones de viviendas construidas y Nicolás ahí sigue construyendo… Está en condiciones difíciles de salud, pero está dando la batalla”, aseguró, destacando su resistencia ante lo que denominó “batallas contra los imperialistas”.
Sobre el conflicto territorial con Guyana, Ortega respaldó la postura venezolana y acusó a Estados Unidos de intervenir para apoderarse de los recursos energéticos. “Los imperialistas quieren dominar Venezuela para robarse el petróleo y conspiran con la Guyana para tratar de robarle al pueblo venezolano la grande riqueza terrestre”, declaró.
La ceremonia concluyó con vítores y mensajes de respaldo a la dictadura venezolana y terminó con una exaltación directa: “¡Que viva el Comandante Hugo Chávez! ¡Que viva el Presidente Nicolás Maduro! ¡Que viva el pueblo venezolano!”.



