El régimen desvía el millonario crédito del BCIE destinado a la vacunación contra la Covid-19 a proyectos de infraestructura
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo autorizó el desvío de fondos de un préstamo de 100 millones de dólares del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), originalmente destinado exclusivamente a la atención de la Covid-19 en Nicaragua, para financiar supuestas obras de infraestructura hospitalaria.
Mediante el Acuerdo Presidencial No. 96-2025, publicado este martes en La Gaceta, Ortega y Murillo facultan al ministro de Hacienda y Crédito Público, Bruno Gallardo, a suscribir con el BCIE la tercera modificación (Adendum III) del contrato de préstamo No. 2278: Apoyo para la implementación del plan de despliegue de vacunación de la COVID 19 en la República de Nicaragua, aprobado originalmente en junio de 2021.
Según el nuevo documento oficial, Hacienda está avalado para firmar la modificación del acuerdo por un monto de 100.000.000 de dólares que "serán utilizados por el Ministerio de Salud para ejecutar el 'Programa de apoyo a la Atención de la Covid-19 y el mejoramiento de la red hospitalaria a través de equipamiento e infraestructura'", lo que revelaría apuros del régimen para cumplir con los proyectos de reemplazo de hospitales que todavía están en obras como el de León y Ocotal, este último con más de un año de retraso.
El régimen no detalla qué porcentaje de los recursos se dirigirá a las obras de mejora de infraestructura sanitaria ni qué centros serán beneficiados con los fondos redirigidos del préstamos del BCIE.
De acuerdo con el préstamo original, Nicaragua estimó que el dinero era suficiente para garantizar vacunas a 3,27 millones de personas, es decir, más del 50 % de la población, calculada en 6,5 millones de habitantes.
El plan original del préstamo 2278 presentado al banco regional era atender las limitaciones del sistema sanitario para enfrentar la pademia tras el negacionismo de la gravedad por parte del régimen. Este contemplaba la adquisición de vacunas e insumos para su aplicación; el proceso de diagnóstico y vacunación así como el reforzamiento de la cadena de frío mediante la compra equipos; el fortalecimiento de las capacidades del Centro Nacional de Diagnóstico de Referencia (CNDR). Además, se establecía la supervisión y auditoría por parte del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la cobertura de posibles imprevistos. Desde entones el régimen ha realizado tres adendas al préstamo del BCIE, incluyendo en esta última inversión en infrae
La modificación del contrato llega en un momento crítico para el sistema de salud pública, golpeado por despidos, renuncias y una severa falta de transparencia.



