La UE anuncia Consejo de Asociación con Centroamérica con Ortega en la mesa y el Parlamento pidiendo su expulsión
La Unión Europea y los seis países de América Central que forman parte del Acuerdo de Asociación (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá) celebrarán el próximo lunes 14 de julio en Bruselas el primer Consejo de Asociación birregional, en un contexto marcado por los reiterados llamados del Parlamento Europeo a suspender a Nicaragua del acuerdo por sus graves violaciones a los derechos humanos cometidas por la dictadura Ortega Murillo.
La reunión estará presidida por la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, y por el ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, cuyo país ejerce este semestre la presidencia rotatoria del Consejo de la UE.
En el encuentro participarán los ministros de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Arnoldo André Tinoco; de El Salvador, Alexandra Hill Tinoco; de Guatemala, Carlos Ramiro Martínez Alvarado, y de Panamá, Javier Eduardo Martínez-Acha Vásquez; así como los viceministros de Exteriores de Honduras, Gerardo Torres Zelaya, y Erwin Ramírez Colindres, viceministro del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific).
La agenda comenzará con un debate sobre las relaciones birregionales y las crisis internacionales, con el objetivo de “buscar un terreno común para realizar esfuerzos multilaterales conjuntos”, según informó el Consejo de la UE. Además, se abordarán temas de interés mutuo como la migración, seguridad, tráfico ilícito, medio ambiente, cambio climático y la gobernanza de la inteligencia artificial. También se prevé un intercambio sobre cooperación regional, inversiones y comercio.
El Acuerdo de Asociación UE-Centroamérica se basa en tres pilares: diálogo político, cooperación y comercio libre. Aunque el pilar comercial estaba en vigor provisionalmente desde 2013, el acuerdo entró formalmente en vigor el 1 de mayo de 2024, tras la ratificación de todos los parlamentos nacionales de la UE y Centroamérica. Esto ha permitido que se convoque ahora este primer consejo birregional.
La crisis en Nicaragua y la cláusula democrática del acuerdo
Sin embargo, la celebración del Consejo se da en medio de una creciente presión desde el Parlamento Europeo para que la UE active la cláusula democrática del acuerdo y suspenda a Nicaragua del mismo. Desde 2018, el Parlamento ha aprobado al menos siete resoluciones en las que condena con firmeza la represión del régimen de Daniel Ortega, documentada por organismos internacionales e incluyendo crímenes de lesa humanidad, persecución política, exilio forzado y la cancelación arbitraria de organizaciones sociales y medios de comunicación independientes.
En una de sus resoluciones más recientes, aprobada en febrero de 2025, el Parlamento Europeo volvió a instar al Consejo de la Unión Europea a que suspendiera la participación de Nicaragua en el Acuerdo de Asociación, argumentando que el país ya no cumple con los principios esenciales de democracia, derechos humanos y Estado de derecho que fundamentan el tratado birregional.
Pese a esas demandas, el anterior Alto Representante de Exteriores de la UE, Josep Borrell, rechazó activar la cláusula democrática, bajo el argumento de que los aproximadamente 300 millones de dólares anuales en comercio bilateral con Nicaragua no afectan al régimen de Ortega, sino a la población nicaragüense. Borrell sostuvo que una suspensión comercial “no haría daño a la dictadura, sino al pueblo”, una posición que fue criticada por eurodiputados y defensores de derechos humanos por considerarla pasiva ante la gravedad de la situación en el país.
Aún se desconoce si la crisis en Nicaragua será parte formal de la agenda del Consejo de Asociación, pero fuentes diplomáticas no descartan que algunos países miembros planteen el tema en las reuniones bilaterales o al margen del encuentro. Organizaciones de la diáspora nicaragüense y colectivos de derechos humanos en Europa han pedido a la UE que no normalice relaciones con un régimen que persiste en la represión y el autoritarismo.



