Salida de Báez de Nicaragua, ¿“maniobra” del Nuncio?

Clérigos consideran que el traslado de Báez de Managua a Roma confirma que el papa Francisco le hizo caso al Nuncio en su propuesta de sacarlo del país. “El Vaticano quiere una negociación sin la interferencia de los mensajes de Báez”, dicen.

El llantodel obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, tras su “exilio forzado”a Roma, tiene tres responsables: el cardenal Leopoldo Brenes; el nuncio apostólico,Waldemar Stanislaw Sommertag y el mismo papa Francisco, exponen varias fuentescercanas a la iglesia Católica. “Tenemos claro que el Nuncio maniobró para queesto sucediera”, aseguran.

La noticiano ha caído por sorpresa, ya que desde abril se rumora en los pasillos de laArquidiócesis de Managua, que el Nuncio y el cardenal Brenes estabaninsistiéndole al Papa para que lo sacaran de Nicaragua. ¿Pero, qué razonestendría el Vaticano para trasladar a Roma a monseñor Báez, el jerarca más críticodel régimen de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo?

La movida deFrancisco es política y surge cuando hay una negociación entre la AlianzaCívica por la Justicia y la Democracia y el gobierno de Ortega, en la que elNuncio Apostólico es testigo y acompañante. Después de conocerse el traslado deBáez a Roma, la delegación negociadora del gobierno orteguista informó quenombró como garantes internacionales del proceso al nuncio apostólico, WaldemarStanislaw Sommertag y a enviado de la secretaría general de la Organización deEstados Americanos (OEA), Luis Ángel Rosadilla.

Losreligiosos consultados por Despacho 505, incluso, descartan que el Vaticano,con el traslado, esté protegiéndolo de los intentos por asesinarlo y que fuerondenunciados por el mismo Báez este miércoles. “El Vaticano quiere unanegociación sin la interferencia de los mensajes de Báez, que tanto molestan aOrtega y mucho a Rosario Murillo. Después de haber fracasado en el diálogo enVenezuela, no quisiera el Vaticano fracasar en este. Es probable que Ortega lohaya pedido directamente al Nuncio”, dijo uno de los clérigos. 

El paísentero siguió con tristeza el anuncio hecho por la Conferencia Episcopal deNicaragua (CEN). Su voz ha sido de denuncia de los desmanes de la dictadura,mucho antes que se desatara la represión de abril del año pasado. Con ladecisión del Vaticano pierden todos. “Pierde Nicaragua, pero quien más pierdees la Conferencia”, señalan los religiosos a la vez que lamentan que la SantaSede haya privado lo político sobre lo pastoral.

“LaConferencia como grupo no está a la altura del desafío que hoy enfrenta elpaís. Desde que Báez llegó a Nicaragua en 2008 fue evidente el saltocualitativo que hubo en los mensajes escritos de la Conferencia”, dijo unsacerdote cercano a los obispos de la CEN.

Y agrega: “ElVaticano es un Estado y pensó más en los réditos políticos que ganaría con unanegociación en la que el Nuncio será un personaje, que en la necesidad delpueblo de Dios en Nicaragua, que pierde una voz con mucha autoridad”.

Losreligiosos inclusos cuestionan la postura del Vaticano sobre los planes deasesinato contra Báez, por lo que creen que el Papa está tratando con manos deseda a Ortega. “Los mensajes del Papa Francisco son muy suaves, muy generales,muy poco aterrizados. No se corresponden con el nivel de tragedia que vivimosen Nicaragua”, enfatizan.

En cambio losmensajes de Báez son fuertes e incómodos, y lo continúan siendo cuando en laconferencia de prensa de ayer mandó varios subliminales a la propia iglesia quepreside Brenes en Nicaragua. Por ejemplo, cuando dijo que “el últimoresponsable es el Papa”, los religiosos creen que dio a entender que Franciscole hizo caso al Nuncio.

“Báez envióun mensaje al Nuncio al decir que “en Nicaragua no hay dos bandos que seconfrontan”, como había dicho el Nuncio días antes a Vatican News. Tambiénenvía otro mensaje al Nuncio, que es un diplomático del Vaticano, al decir que“sueña con una Iglesia menos diplomática”, dijo otro religioso consultado porDespacho 505.

Obispos dela CEN expresaron el dolor de la noticias a través de sus cuentas de Twitte. “Queridomonseñor Silvio, nos duele que tengás que irte. Que la fuerza del EspírituSanto te acompañe y a tu misión en Roma. Te vamos a echar mucho en falta”,reaccionó monseñor Miguel Mántica.

Mientras tanto, el obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, otra voz crítica de la dictadura, reiteró “mi cariño a mi buen amigo monseñor Silvio Báez y mis sencillas oraciones en esta nueva etapa de su ministerio, a la que el señor lo ha llamado”. La salida de Báez de Nicaragua deja un vacío en la Conferencia Episcopal, que ni el propio Brenes podrá llenar, entre otras cosas, debido a las críticas que pesan sobre el Cardenal por lo pasivo que se ha mostrado ante las graves violaciones a los derechos humanos, cometidas por el régimen.

Foto: Carlos Herrera / Confidencial