Argentina alza la voz en la OEA contra el régimen:»Ha cercenado derechos humanos e imposibilitado toda expresión de oposición con violencia estatal»
El embajador de Argentina ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Bernardo Cherniak, expresó una enérgica condena contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en la la 55 Asamblea General del organismo, al señalar que en Nicaragua se han cercenado los derechos humanos y eliminado toda posibilidad de oposición mediante el uso de violencia estatal.
"Nos interpela la situación política en Nicaragua, donde el régimen de Daniel Ortega ha cercenado derechos humanos e imposibilitado toda expresión de oposición a través de la violencia estatal", declaró el diplomático argentino en el inicio de la asamblea que este año tiene como sede Antigua y Barbuda.
Aunque en la agenda oficial de la Asamblea General la crisis de Nicaragua no ha sido incluida, Cherniakse manifestó su "profunda preocupación" por la situación en las dictaduras de Latinoamérica: Cuba, Venezurla y Nicaragua y aprovechó su oprtunidad de palabra para instar a los países democráticos a tomar acciones conjuntas para frenar los abusos que cometen.
"Todos estos regímenes poseen como común denominador un profundo desinterés por el respeto a las libertades fundamentales. En el contexto de sus numerosos atropellos institucionales, debemos actuar conjuntamente para que cesen la violencia contra sus propias poblaciones, así como contra ciudadanos extranjeros que son detenidos y encarcelados arbitrariamente, en lo que constituye una constante violación al debido proceso", interpeló el embajador.
Estas declaraciones posicionan a Argentina en la acera de los gobiernos que plantan cara a los regíomenes autoritarios de la región. En el caso de Nicaragua, que por orden de la dictadura abandonó el organismo, la denuncia de la crisis de derechos y libertades que impone el matrimonio Ortega Murillo hace eco del pedido que griupos opositores han hecho para que la crisis nicaragüense se mantenga en la agenda de prioridades.
El régimen de Ortega-Murillo ha sido denunciado en múltiples ocasiones por organismos internacionales y gobiernos democráticos debido a la persecución de opositores, el cierre de medios de comunicación, la anulación de partidos políticos y la prisión o destierro de cientos de ciudadanos, incluyendo al menos 450 personas despojadas de su nacionalidad. A este listado de violaciones se suma la represión transnacional que ha cobrado peso tras el reciente asesinato a tiros del mayor en retiro y duro crítico al régimen Roberto Samcam quien desde 2018 permanecia asilado en Costa Rica.



