Cenizas de Violeta Barrios de Chamorro reposan en el exilio: “Hasta que Nicaragua vuelva a ser República”
Las cenizas de doña Violeta Barrios de Chamorro, expresidenta de Nicaragua y símbolo de reconciliación y democracia, fueron sepultadas el martes 17 de junio en el Cementerio General de San José, Costa Rica, al lado de su hija fallecida, María Milagros, detalló la plataforma Confidencial.
Su familia le dio el último adiós en una ceremonia íntima, marcada por el amor, la memoria y la promesa de regresar algún día a su patria libre.
Al mediodía del lunes, se celebró una eucaristía en el Templo Votivo Sagrado Corazón de Jesús, en la capital costarricense para orar por su eterno descanso y agradecer su vida, su entrega y su legado.
A la misa asistieron sus hijos, nietos, bisnietos, diplomáticos y amigos cercanos, quienes entre cantos, flores blancas y el Himno Nacional de Nicaragua, la despidieron con profundo respeto y admiración.
Tierra de Rivas
En una escena cargada de simbolismo y emoción, Cristiana Chamorro Barrios depositó un puñado de tierra procedente de Rivas, tierra natal de su madre, la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro, en la bóveda donde descansan sus restos en San José.
Las imágenes, compartidas por Confidencial, captaron el momento en que Cristiana echó la tierra nicaragüense sobre la tumba. El gesto fue posible gracias a la periodista exiliada Lucía Pineda Ubau, quien recibió la tierra como obsequio de una amistad, y lo entregó a la hija de doña Violeta durante el funeral.
“Tierra de Nicaragua para que la reciba, y le dé su calor”, expresó Cristiana al cumplir el emotivo rito frente a la bóveda que ahora guarda, de forma temporal, los restos de su madre.
Falleció en paz
“Doña Violeta falleció en paz, rodeada del cariño y del amor de sus hijos y de las personas que le brindaron un cuido extraordinario, y ahora se encuentra en la paz del Señor”, informó la familia Chamorro Barrios.
Tras su cremación, sus cenizas fueron depositadas, de forma temporal, en la tumba de su tío Manuel Joaquín Barrios Sacasa, donde también reposa su hija María Milagros, quien nació y murió en Costa Rica en 1959.
Doña Violeta, quien gobernó Nicaragua entre 1990 y 1997, murió el 14 de junio a los 95 años de edad, luego de una larga enfermedad. Había llegado a Costa Rica el 17 de octubre de 2023, afectada por un delicado estado de salud y acompañada por su familia en el exilio.
En un comunicado, sus hijos expresaron que doña Violeta descansará en San José “hasta que Nicaragua vuelva a ser República, y su legado patriótico pueda ser honrado en un país libre y democrático”.
Un adiós con promesa de regreso
Durante la misa en su honor, su hija Cristiana Chamorro Barrios, periodista, exaspirante presidencial y también desterrada por la dictadura Ortega-Murillo, le rindió homenaje con palabras de amor y firmeza:
“No te preocupes, te llevaremos al lado de tu amado cuando Nicaragua vuelva a ser república de todos los nicaragüenses y podamos gozar la paz y la libertad de tus tiempos”.
Cristiana recordó a su madre como una mujer de fe, valentía y entrega, que nunca buscó el poder por ambición, sino por el deseo de servir a su pueblo.
Ejemplo de amor y generosidad
Por su parte, su hijo, el periodista Carlos Fernando Chamorro, también expresó su gratitud: “Gracias por tu inmenso ejemplo de amor y generosidad […] por dejar sembrado el ideario de la esperanza con la que vamos a hacer el cambio para reconstruir Nicaragua, para que Nicaragua vuelva a ser república sin venganza, pero con justicia”, expresó Carlos Fernando al finalizar la misa de cuerpo presente.
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El periodista y propietario de la plataforma Confidencial también prometió a su madre que: “Cuando Nicaragua vuelva a ser república, regresarás a descansar en paz en tu patria, para que honremos todos los nicaragüenses tu memoria y tu legado en un país libre”.
Con el corazón de su familia aún en Nicaragua, pero su cuerpo en el exilio, doña Violeta descansa ahora en tierra costarricense, mientras su legado sigue vivo en el anhelo de una Nicaragua reconciliada y democrática.



