Migración incumple norma del Banco Central y sigue cobrando en dólares

A pesar de la entrada en vigor en enero de este año de una normativa del Banco Central de Nicaragua (BCN) que ordena que todos los bienes y servicios en el país se cobren y se expresen en córdobas, la Dirección General de Migración y Extranjería continúa publicando sus tarifas en dólares estadounidenses y aceptando pagos en esa moneda.

La normativa prohíbe expresamente el uso de divisas extranjeras como unidad de cuenta o medio de pago dentro del país, salvo en condiciones muy específicas reguladas por el sistema financiero. Sin embargo, Migración mantiene una estructura tarifaria dolarizada que aplica tanto a ciudadanos nacionales como extranjeros que realizan trámites migratorios y de documentación personal.

Entre los cobros actualmente publicados en dólares figuran: el formulario migratorio general, indispensable para cualquier solicitud ante la institución, con un costo de 1.00 USD que subió de precio este año, pues estaba estipulado en seis córdobas. 

El negocio dolarizado del pasaporte

También se fija en moneda extranjera el cobro por la emisión del pasaporte ordinario por US$21.56; pasaportes para menores de edad por US$10.77; y una tasa por reposición del pasaporte extraviado de US$75.00, al menos para trámites realizados desde el extranjero. Además, se cobran agilizaciones del pasaporte con montos escalonados: US$8.62 si se solicita en 24 horas, US$7.18 en 48 horas, US$5.74 en 72 horas, y US$2.87 si se entrega en cuatro días.

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Para el trámite de visa de salida, los montos varían según el plazo solicitado: US$8.62 por tres meses, US$17.24 por seis meses y US$34.49 por un año. También se establecen tasas para fotocopias de expedientes (hasta US$50.00) y traslado de documentos (por US$1.43). Las multas por documentación fraudulenta ascienden a US$143.72, y en casos de infracción migratoria en frontera, se contemplan sanciones de hasta US$1,000.

¿Los usuarios pierden o ganan?

Si el usuario paga en córdobas al tipo de cambio oficial (por ejemplo, C$36.62 por US$1), el monto a pagar es predecible.

El problema surge cuando las tarifas se anuncian solo en dólares. Esto obliga al usuario a hacer su propio cálculo, confiar en que el tipo de cambio aplicado es correcto o preguntarlo en ventanilla. Esto podría conllevar falta de claridad  y riesgo de cobros erróneos o abusivos, especialmente en zonas rurales.

Algunas oficinas pueden redondear o aplicar un tipo de cambio no actualizado o informal, afectando al usuario.

Aunque en la práctica los usuarios pueden pagar estos servicios en córdobas al tipo de cambio oficial diario, el hecho de que las tarifas estén publicadas únicamente en dólares constituye un incumplimiento de la resolución del Banco Central. Esta exige no solo que los cobros se hagan en córdobas, sino también que los precios se comuniquen públicamente en la moneda nacional, de manera clara y transparente.

La omisión de ajustes a las tarifas publicadas y la tolerancia a cobros directos en dólares deja a los usuarios expuestos a cobros inconsistentes y falta de información precisa, especialmente en un contexto donde el propio Estado ha definido como prioridad fortalecer el uso de su moneda local.