Opositores destacan «legado de paz» de Violeta Barrios de Chamorro

Los distintos sectores de la oposición nicaragüense lamentan la muerte de la expresidenta de Nicaragua, Violeta Barrios de Chamorro (1990-1997), a quien reconocen como una mujer comprometida con la democracia y la reconciliación de los nicaragüenses.

La exguerrillera y disidente sandinista, Dora María Téllez, reconoció que doña Violeta Barrios de Chamorro, quien en febrero de 1990 derrotó al dictador Daniel Ortega durante su primera dictadura en la década de 1980, fue una mujer que se comprometió con el retorno de la democracia y la paz de los nicaragüenses. 

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“Violeta Barrios de Chamorro tuvo un papel muy relevante en Nicaragua en momentos sumamente críticos, en momentos en que se estaba terminando la guerra,” expresó Téllez en declaraciones a DESPACHO 505.

La victoria electoral de doña Violeta Barrios puso fin a una década de guerra civil entre el Frente Sandinista y la “Contra”, y significó el primer cambio de poder pacífico en la historia reciente del país. Téllez, quien al igual que los hijos de doña Violeta, también sufrió cárcel y exilio, destacó que su administración se convirtió en un “símbolo” de reconciliación nacional, democracia y reconstrucción institucional.

“Lo más relevante para mí es la vocación de unidad, paz, democracia y reconciliación nacional de la cual doña Violeta era una persona emblemática. Ella estaba realmente comprometida con ese pensamiento, con esa práctica democrática y de reconciliación”, afirmó.

Jóvenes recuerdan legado de Violeta Barrios

En este sentido, Alexa Zamora, una joven opositora al régimen obligada al exilio, recordó que “ll legado de Violeta Barrios de Chamorro marcó un hito en la historia de Nicaragua, el cual será imborrable”, afirmando que su administración se vio marcada por una “vocación de reconstrucción de un país que venía de una guerra civil y que estuvo marcado por la violencia”, dijo.

La opositora reconoce que, durante su administración, Chamorro Barrios “dio pasos significativos” para la reconstrucción de la democracia, el retorno a la paz, además de la construcción de una visión de país para todos y todas las nicaragüenses.

Por su parte, Lesther Alemán, líder universitario encarcelado y desterrado a Estados Unidos por la actual dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, señaló que doña Violeta fue una mujer que le devolvió la esperanza a los nicaragüenses y los abrazó en momentos difíciles.

“Doña Violeta: Gracias a la mujer que le devolvió la esperanza a Nicaragua. Nos abrazó como una madre en tiempos difíciles y apostó por un país con paz, justicia y libertad. Su legado nos guía a seguir construyendo el país que ella soñó. Regresaremos”, escribió el joven opositor en sus redes sociales.

La Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), liderada por jóvenes universitarios exiliados, recordó que doña Violeta fue una mujer que “con su valentía sembró las bases de la libertad y República en Nicaragua”, destacó la organización en un comunicado.

Los jóvenes resaltan que el legado de doña Violeta, quien se convirtió en la primera mujer presidenta en Nicaragua, “es faro que guía a la juventud comprometida con la democracia. Seguimos adelante, con más fuerza y esperanza, para construir el país que ella soñó”, señaló la organización desde el exilio.

Gobernó con economía destrozada

El economista Enrique Sáenz, quien en la década de 1990 fue opositor al gobierno de doña Violeta, reconoció que “la dama de la democracia” fue una “mujer valiente” que gobernó con una economía frágil, heredada por la guerra civil de 1980.

“A doña Violeta le tocó afrontar situaciones personales, familiares, empresariales y políticas adversas y peligrosas: cárceles, confinamiento y destierro de su esposo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y más tarde su asesinato; enfrentar los acosos y cierres de La Prensa en los ochenta; encabezar una campaña electoral en plena guerra. Y gobernar con una economía destrozada y una sociedad que jamás había vivido en democracia”, recordó.

Sáenz aprovechó para describirla como una mujer “comprometida con la democracia frente a dictaduras y en el gobierno” que “dejó el poder y se fue para su casa sin pretender aferrarse o preservar cuotas de poder. Asumió la política por imperativo moral y no por ambición de poder”, señaló.

Este economista exiliado en Costa Rica y despojado de la nacionalidad por la dictadura Ortega Murillo, describe a doña Violeta como una mujer “honrada” de la cual “nadie puede decir que se llevó un centavo o una propiedad”.

Reprochan muerte en el exilio

Dora María Téllez y Alexa Zamora reprocharon que doña Violeta murió en el exilio a causa de la persecución de la dictadura contra sus hijos, a quienes despojó de la nacionalidad y confiscó sus propiedades en Managua.

“Esa es una de las consecuencias de la dictadura,” denunció Téllez. “A ella la tienen que sacar de Nicaragua porque ningún hijo podía cuidarla. Esas son las realidades que cada familia nicaragüense enfrenta”, denunció.

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Téllez aprovechó la oportunidad para expresar su solidaridad con la familia Chamorro Barrios, destacando que siempre admiró el legado de doña Violeta. Yo le tuve mucho cariño y mucha admiración. Extiendo mi solidaridad a toda la familia por el fallecimiento de su mamá, la cabeza de familia”, expresó.

Para Zamora, “la muerte de una figura histórica como doña Violeta Barrios de Chamorro que marcó un hito en el camino de Nicaragua hacia la paz, la justicia y la democracia no es más que una muestra del estado actual de la situación del país que se encuentra sumida bajo el mando férreo, el control férreo de la pareja dictatorial” de Daniel Ortega y Rosario Murillo.