Ortega y Murillo cargan contra Israel: «Con este cobarde ataque (a Irán) violenta todas las leyes»
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo condenó este jueves el ataque militar de Israel contra Irán, al que calificó como una "temeraria agresión" que pone al mundo "en riesgo de una guerra de incalculables proporciones".
A través de un comunicado divulgado en medios oficialistas, el régimen expresó su respaldo al régimen iraní y acusó al Estado israelí de actuar de forma "cobarde" y contraria al derecho internacional.
"Con este cobarde ataque que violenta todas las leyes y normas de la convivencia y Tratados Internacionales, Israel continúa exponiendo, grave e irresponsablemente al mundo, a una guerra de incalculables proporciones y consecuencias”, se lee en el pronunciamiento oficial.
El documento, reitera la alianza del régimen sandinista con Irán y llama a la región a sumarse al rechazo contra Israel.
"Que nuestras voces desde esta América Latina, Caribeña, se hagan escuchar en repudio, rechazo y categórica repulsa ante una peligrosísima escalada militar que niega todo razonamiento y amenaza cada vez más brutalmente a la comunidad humana", dice el texto.
El régimen también expresó su "invariable solidaridad" con el líder supremo de Irán, Ayatolá Ali Jameneí, con el nuevo presidente Masoud Pezeshkian, y con los familiares "de los defensores que el genocida Estado israelí ha asesinado".
La posición del régimen nicaragüense coincide con su cercanía política e ideológica con Irán, país con el que ha estrechado relaciones en los últimos años en materia de cooperación, seguridad y defensa, al margen de las tensiones internacionales.
Israel lanzó una serie de ataques en la madrugada de este viernes contra la cúpula militar de Irán y sus instalaciones nucleares y científicas, y el Ejército avisó de que se está preparando para una "operación prolongada".
Irán, por su parte, respondió con el envío de drones contra territorio israelí, que fueron interceptados antes de llegar al país, y se espera que vuelva a atacar, puesto que calificó los ataques de Israel como una "declaración de guerra".
Según Israel, la república islámica estaba trabajando en un plan secreto para desarrollar un arma atómica, mientras la propia ONU mantiene que no tiene pruebas de ello, aunque tampoco puede garantizar que el programa nuclear iraní es o haya sido exclusivamente pacífico.



