Comerciantes y vendedores ambulantes vulnerables ante el coronavirus en Nicaragua

Comerciantes del mercado Oriental consideran que el régimen Ortega Murillo no está preparado para hacerle frente al coronavirus en Nicaragua.

Ángela Ríos es habitante y comerciante del mercado Oriental,considerado el más grande de Centroamérica, pero el más desordenado y sucio. Relataque anoche, junto a sus dos hijas, no pudo dormir, luego que el régimen OrtegaMurillo anunciara el primer caso de coronavirus en el país.

Teme que la enfermedad toque la puerta de su casa, porque“en este mercado camina un montón de gente, de todos lado”.

Ríos vende café y pan durante las mañanas en el mercadoOriental, el centro popular de compras con mayor concentración de personas y elprincipal foco de infección por coronavirus.

“Yo no pude dormir anoche, tengo a mis hijas aquí, tengo nietos, yo estoy enferma y no quisiera que esa enfermedad nos dé. En este mercado pasa y pasa gente; de todo tipo y muchos extranjeros también”, dijo la angustiada comerciante.

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Según la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema), este centro de compras recibe a más de 50 mil personas a diario, y cuenta con más de 20 mil establecimientos y alrededor de 3 mil comerciantes ambulantes.

MÍNIMAS MEDIDAS DE PREVENCIÓN

En un recorrido realizado por Despacho 505, este miércoles, se constató que la actividad comercial se desarrolló con normalidad, y solo un número reducido de vendedores y comerciantes se protegían con mascarillas o se limpiaban las manos con alcohol gel.

“Esta cuestión (del coronavirus) asusta, por eso uno tiene que buscar cómo prevenirlo. Aquí ando mi botellita de alcohol; aunque el más pobre es el que sufre, no podemos dejar de trabajar, porque si lo hacemos no comemos. Tenemos que andar aquí, si no nos vamos a morir de hambre”, dijo Jaime García, vendedor ambulante.

Ángela Ríos sabe que está expuesta al coronavirus, sinembargo, recorrer el mercado Oriental por necesidad.

“Imagínese si yo dejo de vender, me voy a morir de hambre,no les voy a ayudar a mis hijas y mis nietos van a sufrir. Aquí lo poquito queganamos lo usamos para la comida del día, no tenemos un salario fijo, solo nosqueda buscar cómo protegernos”, recalcó.

El gobierno de Nicaragua aún no restringe la entrada ysalida de turistas nacionales y extranjeros, lo que se convierte en una amenazapara el resto de la población nicaragüense.

“(El virus) se va a propagar, porque no se han tomado lasmedidas de seguridad. Aquí el riesgo es alto, estamos en el mercado Oriental,hay alta circulación de personas, pero no podemos dejar de trabajar, porque sino trabajamos no comemos”, indicó Elías Palacio, comerciante de abarrotes.

“Solo queda confiar en Dios que nos proteja. LamentablementeNicaragua es un país pobre y no estamos preparados, ya que el Minsa no tienecapacidad”, expresó Palacios.