La región llega a la ONU padeciendo deterioro democrático y un peligroso avance hacia el autoritarismo
Aunque el tema principal en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) es la guerra en Ucrania, los líderes latinoamericanos que hoy tomarán la palabra no podrán disimular la crisis que enfrenta la región, que no solo padece un preocupante deterioro democrático, sino un peligroso avance hacia el autoritarismo, señalan expertos.
Los analistas consultados destacan la primera participación de mandatarios como Xiomara Castro, de Honduras, Gustavo Petro, de Colombia y Gabriel Bóric, de Chile. Les llama la atención que aunque los tres son líderes de izquierda, no parecen compartir ciertos criterios relacionados al tema de los derechos humanos.
Lo que pasa en Nicaragua, citan como ejemplo, es un punto en el que la diferencia se ha marcado más, sobre todo porque Chile ha criticado las prácticas dictatoriales de Daniel Ortega, y Colombia ha dejado clara su distancia, tras intentar que el régimen enderezara, al tenderle un puente para lograr la liberación de presos políticos. Pero Castro ha apoyado abiertamente al dictador.
LEA ADEMÁS: Católicos de Masaya abuchean al comisionado Juan Valle Valle en la iglesia San Miguel Arcángel
Para el analista Alberto Cortés, es probable que poco o nada aborden durante sus intervenciones sobre un tema tan específico como la crisis en Nicaragua, pero cree que cada líder latinoamericano expondrá su visión sobre política exterior y de ahí se harán varias lecturas.
“En el caso de Boric y Petro, ellos están intentando articular una nueva línea de izquierda democrática, sensible al tema de los derechos humanos frente a otra izquierda, la del Siglo XXI, la que defiende Cuba, Nicaragua y Venezuela, en cuya visión parece prevalecer más el respeto a la soberanía, encima del respeto a los derechos humanos”, explica el analista.
“BLOQUES BIEN DEFINIDOS”
Para Manuel Orozco, de Diálogo Interamericano, hay dos bloques bien definidos entre los países latinoamericanos que estarán hoy en la ONU. “Uno pertenece a un frente democrático muy claro como Costa Rica, Chile, Colombia, Ecuador, República Dominicana o Uruguay, que procurarán algún tipo de observación sobre la presión internacional hacia la situación en Nicaragua”, expresó.
“Estos países –agregó Orozco – tratarán de instar un seguimiento a la declaración de Ginebra sobre los derechos humanos. Pero el resto de los países no presionará mucho porque el récord democrático está muy desatinado con el estándar mismo”, advirtió.
Alberto Cortés, por su lado reitera, que los representantes tienen clara la crisis que padece la región. “Sobre todo hay serios problemas en Centroamérica que no solo sufre un deterioro democrático, sino que diría, hay una situación de avance autoritario desgraciadamente con Nicaragua, con Ortega y Murillo a la cabeza y ahora la amenaza en El Salvador”, comenta.

Para Cortés, Ortega y Murillo han “demostrado una capacidad de crueldad y cinismo, pocas veces vista, de hecho, superan al régimen autoritario de la familia Somoza. Y Nayib Bukele por su lado, acaba de violar su misma Constitución con un populismo que ya es autoritario y ayudado por jueces que él mismo puso. Un camino muy parecido. La región observa todo esto”.
LEA ADEMÁS: La Policía Orteguista se embolsa 772 mil córdobas al día por multas de tránsito en Nicaragua
EL MUNDO ESTÁ PREOCUPADO
Cortés recordó que al mundo le preocupa lo que está pasando en Ucrania por su impacto mundial, por lo que también está el riesgo de que aunque la región tenga su propia agenda, el tema de la guerra podría absorberlo todo.
Orozco también lo piensa, pero considera que de alguna manera pueda verse favorecido el interés por Nicaragua. “La agenda global sigue concentrada en las consecuencias de la invasión de Ucrania; agresión territorial, desinformación, precios de energéticos, migración, reorganización territorial y geopolítica”, explica.
También –agregó– es una sesión clave en relación con otros temas, pero caracterizada porque por primera vez en el mundo, no hay un eje global dominante que presente un benchmark (punto de referencia)”, asegura Orozco.
“Esta situación parece superficialmente favorable a Nicaragua”, añadió al asegurar que no descarta la promoción de una resolución sobre lo que pasa en Nicaragua si los países participantes se lo proponen.
LEA TAMBIÉN: Delincuencia sin freno en Nicaragua: Nadie está a salvo de robos y asaltos
Por su lado, la defensora derechos humanos y opositora al régimen de Daniel Ortega, Haydee Castillo, señala que las organizaciones civiles y la diáspora nicaragüense harán uso de los instrumentos a su alcance para mantener la denuncia contra la dictadura durante el encuentro de naciones.
“La voz de una Nicaragua que quiere libertad y democracia se oirá en el concierto de países de la comunidad internacional, no hemos parado de exigir más presión al régimen dictatorial y sabemos que hay países que están preocupados por lo que está pasando”, dijo la activista.



