OACNUDH: arresto de monseñor Álvarez es de facto, arbitrario e ilegal
La Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos(OACNUDH) consideró como de facto, arbitraria e ilegal la detención del obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez y la de seis sacerdotes más, por considerarla una persecución contra los líderes religiosos.
«El encierro forzoso de estas personas en la Curia Episcopal podría constituir un arresto domiciliario de facto, arbitrario e ilegal«. Además, advierte que lo actuado por la Policía Orteguista constituye «una violación de la libertad de expresión» y de la libertad religiosa.
Asimismo, considera que el encierro forzoso de los seis religiosos y los cinco laicos en la Curia Episcopal, constituye un abuso de poder, porque la policía orteguista se está arrogando «una atribución del poder judicial».
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En un informe divulgado este sábado, la OACNUDH advierte que el dictador Daniel Ortega estaría obligando a los religiosos al exilio, al promover una nueva ola de represión contra los líderes católicos.
«Del mismo modo, se estaría violando la libertad de religión, que obliga a las autoridades a permitir como el culto y las celebraciones religiosas (…); así como la libertad de los fieles de escoger a sus dirigentes religiosos y sacerdotes, que estaría siendo violada al ser obligados varios de éstos a salir al exilio«, indica el informe.
La Oficina de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos documentó la violación de los derechos humanos a los que fueron expuesto el sacerdote Uriel Vallejos y seis personas más, cuando «decenas de policías y antimotines irrumpieron violentamente, sin una orden judicial, en las instalaciones parroquiales para presuntamente secuestrar los equipos de transmisión de Radio Católica».
ABUSO DE PODER
Así como el uso desmedido de la fuerza para repeler a la población que acudió a la parroquia para impedir el asalto a los equipos de la radio Católica en donde «al menos un ciudadano habría resultado herido de gravedad en uno de sus ojos».
«De acuerdo a lo observado por OACNUDH, los hechos de asedio descritos constituirían una violación de la libertad de expresión, derecho que protege, incluso, a los discursos que se interpreten como adversos a un gobierno. También el cierre de medios de comunicación, para evitar la difusión de ideas con las que éste no comulgue, constituiría una violación de esta libertad», expresaron en el informe.
Las siete personas en la casa cural permanecieron cautivas con la electricidad cortada y sin acceso a alimentos por tres días.
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La Policía Orteguista investiga a monseñor Álvarez de “organizar grupos violentos, incitándolos a ejecutar actos de odio en contra de la población, provocando un ambiente de zozobra y desorden, alterando la paz y la armonía en la comunidad, con el propósito de desestabilizar al Estado de Nicaragua y atacar a las autoridades constitucionales”.
Sin embargo, la OACNUDH considera que las imágenes de monseñor Álvarez en la vía pública, de rodillas ante la policía orteguista, no constituye en ningún sentido la incitación al odio o violencia contra nadie.
«Tampoco sus intervenciones, o las de las personas que se congregaron en el lugar, según las mismas imágenes, habrían tenido un propósito desestabilizador», explica.
Este domingo, la policía orteguista arrestó al sacerdote Óscar Benavides Gutiérrez, párroco de la iglesia Espíritu Santo, en Mulukukú (Costa Caribe Norte). De acuerdo con testigos, al sacerdote lo bajaron con violencia de su vehículo y se desconoce su paradero.
Benavides Gutiérrez es el tercer sacerdote detenido por el régimen Ortega-Murillo, además del secuestro del que es víctima monseñor Rolando Álvarez, quien tiene Curia por cárcel en la Diócesis de Matagalpa.



